No toda mancha es la misma mancha
Esto es lo más importante que hay que entender antes de empezar, porque determina tanto el tratamiento como la expectativa. Bajo la palabra pigmentación se esconden varias situaciones completamente distintas que se parecen a primera vista.
Las manchas solares y las manchas de la edad son el resultado directo de una exposición acumulada durante años. Suelen situarse en las capas relativamente superiores de la piel, así que responden comparativamente bien al tratamiento.
Las marcas que quedan tras un grano o una inflamación son otra historia: tienden a desvanecerse por sí solas a lo largo de meses, y el tratamiento sobre todo acelera el proceso y evita que empeoren.
El melasma, manchas simétricas que aparecen normalmente en las mejillas, la frente y sobre el labio, puede estar relacionado con cambios hormonales, el embarazo y la píldora. Tiende a volver y requiere expectativas más prudentes, y a veces también consulta médica.